Especialista crítica al Concejo Deliberante por proyecto aprobado sobre producción caprina

HCD
Sr Alejandro Dell´Orbo, Director de Hoy San Rafael:
Ante la nota aparecida en su medio, donde detalla los temas tratados en el HCD del departamento, el primer ítem presentado me lleva a pensar en lo mal informado que están los miembros de ese órgano representativo de nuestra sociedad, el pésimo asesoramiento que demuestran tener los ediles y la falta total de conocimiento en cuanto a la actividad caprina del departamento y la región.
Cabe destacar que se entiende por sequía o crisis hídrica a una disminución en la caída de lluvias por debajo de la media histórica de una zona determinada y por un período de dos o más años consecutivos.
Asimismo, en el caso de la producción agropecuaria, las precipitaciones a tener en cuenta son la caída en lo que se denomina período agrícola, etapa que en nuestra región se encuentra entre los meses de septiembre y marzo, con precipitaciones de 280 mm anuales, aproximadamente; destacando un momento seco normal en otoño-invierno, con algunas lluvias y nevadas.
Según el informe de la DAC (Dirección de Agricultura y Contingencias Climáticas) y los controles en zonas de secano de nuestro departamento, las lluvias caídas en el período agrícola 2012-2013 fueron normales para la región y las caídas durante el período 2013-2014 algo superiores al promedio histórico, por lo que pedir declarar emergencia agropecuaria por sequía o por crisis hídrica para el área de secano es técnicamente inviable, no contemplada en la legislación vigente y genera falsas expectativas y ilusorias esperanzas entre los productores de ganado caprino.
Vale aclarar que si bien la producción de pasturas naturales de las regiones de secano, fuente de alimentación caprina, está vinculada a las precipitaciones anuales, la disponibilidad para el uso animal depende de una serie de factores no climáticos como el ajuste de carga animal, la rotación de potreros, la distribución de aguadas, manejo que en caso de no practicarse llevan a un aumento de pérdida de especias vegetales y falta de pasturas por “efecto diente”, aún si las precipitaciones son normales para la región.
Asimismo, en el mes de marzo del corriente año, cuando los arbusto de la zona deberían estar florecidos o sea cerrar su ciclo vegetativo, aún continuaban en fase de crecimiento, respondiendo a las buenas precipitaciones que se presentaron.
En segundo término, la propuesta de producción ovina y caprina bajo riego es una alternativa inviable desde el punto de vista estructural y económico.
Primero, si la carga caprina óptima sobre pastos naturales en las zonas irrigadas es de una cabra cada dos hectáreas y considerando solo la existencia caprina del Departamento de San Rafael, debería ocuparse el total irrigado del oasis sur para su sustento y si se quisiera aprovechar los alfalfares de la zona para alimentación caprina, harían falta algo más de 38 mil hectáreas de esa forrajera, casi tres veces la existencia actual de esa leguminosa.
A su vez, desde el punto de vista económico, una ración lógica para una cabra típica de la región alimentada en zona bajo riego tiene un costo de $2,50/día, lo que lleva a un costo anual, únicamente en el rubro alimentación, de $912,50, al que se le debería agregar otros costos como sanidad, manejo, mano de obra, entre otros, para vender un cabrito que en la actualidad se paga $300.
Existen en la zona varias instituciones técnicas con profesionales capacitados y con gran experiencia en la temática de la producción caprina, que podrían ser consultados para valorizar las propuestas de apoyo al sector caprino regional.
En cuanto a la elaboración de un plan caprino, le comento que en la región trabajamos desde hace tiempo y en forma conjunta el INTA Rama Caída, la Dirección Provincial de Ganadería, la Universidad Maza, la Sub-Secretaría de Agricultura Familiar, la Dirección de Arraigo y de Distrito de la Municipalidad de San Rafael, entre otros, organismo que organizamos permanentemente actividades de investigación, capacitación y mejoramiento de la producción de los ganaderos caprinos y hemos logrado premios y distinciones a nivel nacional e internacional por la destacada labor en el sector y el enfoque para el mejoramiento de la calidad de vida del productor caprino de la región.
En cuanto a solicitar la adhesión a la Ley 26141, Ley para la Recuperación, Fomento y Desarrollo de la Ganadería Caprina (Ley 26141), de la que participé en su elaboración desde 2002, la misma fue aprobada por el Congreso Nacional en el año 2006.
La idea de la Ley a nivel Nacional surge de reuniones previas con la contribución de profesionales de distintos organizamos e instituciones públicas y privadas, productores, políticos, comercializadores e industriales vinculados con la sector caprino
La Ley se creó con la finalidad de proponer de manera participativa e inclusiva y de apoyo logístico para la Financiación de la Actividad Caprina en las fases técnicas, científicas, sociales y económicas para un sector de la producción animal argentina, marginada desde hace tiempo, que involucra un vasto territorio nacional y más de setenta mil familias rurales en todo el país y en vigencia desde el año 2008, siendo dispersa en el tiempo la adhesión de las distintas provincias; primero fueron las tradicionalmente cabriteras del norte, centro-oeste del país y las patagónicas y más recientemente las del noreste y del Litoral.
La presentación de Proyectos comenzó de forma orgánica en 2009, disponiéndose de un monto original de 10 millones de pesos para el financiamiento de los proyectos, de las actividades y la operatividad de las mismas.
El esquema organizativo se centra en el Coordinador nacional, quien depende directamente del Ministerio de Agricultura, Ganadería y Pesca de la Nación. El Coordinador está orientado por la Comisión Asesora Técnica que debería reunirse por lo menos dos veces al año.
En las provincias la Ley opera a través de las Unidades Ejecutoras Provinciales, formadas por representantes de las Asociaciones de productores caprinos, el coordinador provincial, cargo que se accede por concurso y organismos gubernamentales nacionales como INTA, la Subsecretaría de Agricultura Familiar y SENASA.
La provincia de Mendoza adhirió a la Ley Caprina en el año 2009, mediante el Decreto 2561/2009, asumiendo como Coordinador provincial por Concurso de antecedentes como establece el Decreto Nº 1502/07, el Ing. agr. Oscar Bernard (Resol. 04/2009) quien se desempeña en ese cargo hasta la actualidad.
La UEP, bajo la supervisión del Coordinador provincial, se reúne de forma mensual en forma rotativa en distintas localidades de la provincia para aumentar la participación de los productores caprinos y democratizar la toma de decisiones en cuanto a la aprobación de proyectos; siendo la UEP de la provincia de Mendoza destacada por ser ampliamente participativa y representativa, por presentar el Plan Operativo Anual a término, por el volumen de proyectos que se presentan en forma permanente y por ejecutar ordenadamente el presupuesto anual, dentro de las normas vigentes; actuando en muchas ocasiones como UEP modelo para otras provincias.
Asimismo cabe aclarar que la provincia de Mendoza adhirió a la Ley Ovina mediante el Decreto 161/2013, y asumió como Coordinador provincial el Ing. Oscar Bernard, por Resol. 68/2013.
Sr. Dell´Orbo todo lo expuesto me lleva a pensar en lo mal informado que están los miembros del HCD de nuestro departamento, el pésimo asesoramiento que demuestran tener los ediles y la falta total de conocimiento en cuanto a la actividad caprina del departamento y la región.

Dr. Patricio Dayenoff
M.V.- Ms.Sc.- D.V.
Especialista en Producción Caprina
Consultor Internacional
Referentes Nacional Carnes Caprinas

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